No sabía que hacer, estaba desesperado por tener tener noticias de Laila, tenía dos horas sin saber nada de ella y empezaba a preocuparme porque senti dos punzadas en mi corazón como si algo estuviese mal.
Mi celular empezó a sonar y vi que era Selene pero no respondi, pero ella volvió a marcar en reiteradas ocasiones así que le respondí.
—¡Lucas, al fin respondes!. —gritó aliviada. —¡¿como está?!. ¡¿dime que no es de gravedad?!.
—no se nada de élla, se la llevaron hace dos horas y desde entonc