—tal vez ya no lo nuestro murió hace años. —le di la espalda.
—¿eso crees?.
—ya no quiero hablar más de esto. Por hoy te dejaré que pases la tarde con mateo y Maicol.
—¿a donde vas?. —pregunto.
—a despejar mi mente. —respondí. —recuerda llevarlos a casa antes de la ocho
—esta bien.
Les tuve que decir a mis hijos que volvería a trabajar que por hoy pasarían la tarde con Lucas y ella no pusieron objeción en eso.
Me alejé mientras le marcaba a Max para decirle que iría por el trabajo pendiente par