—tenemos que hablar.
—ahora estoy ocupada. —me solte de su agarre volviendo a sentarme. —deja de interrumpir mi trabajo quieres tal vez a ti no te importa venir a trabajar pero a mi si porque tengo dos bocas que alimentar. —dije sin mirarlo para continuar mi trabajo.
—quiero una muestra de sangre de los gemelos.
—¡que!. —deje teclear para mirarlo sin creer lo que estaba pidiendo.
—quiero una prueba de paternidad de los gemelos.
—¡enserio que estas loco!. —me burle volviendo a tomar asiento para