—¿ cómo sigue? —pregunto preocupada mamá mientras terminaba de limpiar la cocina dándome la espalda
—mejor —respondí sin ganas. —ya no tiene fiebre solo será cuestión de que descanse.
Mi mamá había preparado caldo de gallina, ella preparó una de las gallinas que tenía para que Lucas comiera algo ya que según ella era mejor que la carne que compraba papá en el supermercado del pueblo.
—¿ en qué piensas tanto Laila? —se acercó a mi mientras secaba sus manos. —no deberías estar felíz de que tu nov