Punto de vista de Kael
El insomnio de un Alfa nunca era una simple falta de sueño.
Era castigo. Era memoria. Era sangre.
Llevaba años sobreviviendo con apenas unas horas de descanso, atrapado entre reuniones del Consejo Lunar, guerras territoriales y los fantasmas de una Luna muerta que todavía seguían respirándome en la nuca.
Pero aquella noche había dormido.
Y eso era mucho más peligroso.
Porque había dormido abrazado a ella.
El suave aroma de Arwen seguía impregnando las sábanas de su habita