Punto de vista de Arwen
Cuatro años.
Cuatro malditos años desde que abandoné el territorio de la Manada Blackmoon y me alejé del Alfa Kael Draven.
Cuatro años desde que rechacé su propuesta. Desde que tomé mi abrigo, mis pocas pertenencias y salí por esa puerta enorme de roble sin mirar atrás, porque si lo hubiera hecho, jamás habría podido irme.
Y aun así… seguía soñando con él.
Con sus ojos grises. Ese gris que no era frío ni vacío, sino exactamente lo contrario: tormentoso. Profundo. Con aq