Punto de vista de Arwen
Desperté sintiendo que algo estaba mal.
No fue un ruido. Ni una pesadilla.
Fue esa sensación extraña de estar en territorio ajeno. Como si las paredes mismas respiraran alrededor de mí.
Abrí los ojos lentamente y tardé varios segundos en recordar dónde estaba.
La Fortaleza Draven.
La habitación donde me dejaron dormir era más grande que todo el apartamento donde había vivido los últimos cuatro años. Las paredes de piedra negra estaban cubiertas por enormes ventanales arq