El entrenamiento y tratamiento ocurre sin novedades, como debió ser desde el principio y yo puedo relajarme en mi lugar al darme cuenta que no soy tan débil como esperaba y es por eso que soy recompensada con un masaje en donde la abuela me observa preocupada.
— No entiendo porque con los demás eres tan directa y conmigo piensas demasiado sobre lo que deberías o no decir. — digo sintiéndome mal por tener un trato preferencial que n o he hecho para merecer.
— Bueno, eres una chica embarazada. Tu