Escuchar a mi padre decir esas palabras, me resulta demasiado extraño, ya que, he experimentado de su parte: humillaciones, violencias y desprecios que me hacían odiar a los padres del mundo y buscar en hombres incorrectos, la protección y amor que le correspondía a mi padre brindarme.
Él tuvo un gran poder sobre mí, uno que solo hasta hace poco dejé de proporcionarle, para que él venga ahora mismo a causar problemas, en el momento menos oportuno, porque no estamos para estupideces.
— Ahora no,