Asher
Realmente no pensé que vendría, así que trato de evitar a toda costa está sensación de alegría que me invade.
¡Deja de jugar con mis impulsos, maldito!
Gruño mentalmente al animal que definitivamente está provocando esto. No quiero sentirme feliz como un perrito solo porque apareció en mi casa, la casa que compré para vivir el resto de mi vida.
«Ella es obediente, está aquí, nuestra luna es responsable»
Muevo mi cabeza para alejar la voz que sigue susurrando tonterías en mi subconsciente.