Asher.
Los días son demasiado largos, las noches son un maldito infierno y lo único que me consuela es verla en el trabajo.
«Tú la dejaste ir, a nuestra luna»
Gruñe mi lobo, moviéndose una vez más receloso dentro de mi mente. Paso una mano por mi cabello antes de ignorarlo como llevo haciendo toda la semana y cuando llego al trabajo me preocupa ver que ella aún no lo ha hecho.
Scarlett nunca llega tarde, quizás en otro momento podría haberla llamado o preguntado cuál es el motivo de que no esté