Nathaniel
Observo a Scarlett desde las cámaras, bebo un poco de mi copa mientras evalúo la situación y sé que no debo dejarla mucho más tiempo sin que me dé una respuesta.
Han pasado ya dos semanas desde que regreso, todas las noches ese perro estúpido la trae hasta la puerta y no me gusta la expresión en su rostro cuando entra en casa. A cada momento que pasa estoy más lejos de convencerla para ser mía.
—¿Estamos bien ahí?— sonrío —bueno sinceramente no me importa,tu sangre no sabe para nada a