Clara caminaba de regreso a su manada, esa que había creado y fortalecido a lo largo de los años. Su mano apretó la pequeña entre sus dedos, que pertenecía a su retoño. Un cachorro que había salido de sus entrañas y que nunca pensó que lo querría como ahora. Podía dar su vida por él.
Si, habían pasado 5 años, y habían cambiado tantas cosas que era increíble. Pero aun podía recordar cada pequeño detalle.
Ella se había despertado en un lugar extraño, con un techo rocoso encima de ella, después de