Clara siguió el consejo que le dio Dixon y dejó que ellos dos durmieran en la casa adyacente a la de ella. Aun cuando los dos deseaban dormir con su mate era mejor que Ethan estuviera vigilado, al menos esa noche. El instinto masculino era bastante traicionero y no querían arriesgar la vida de ningún miembro de la manada y mucho menos del cachorro. Y al parecer funcionó.
Ethan amaneció al otro día más relajado. Se notaba en su mirada, en sus feromonas, en la forma en que estaba parado y analiza