Capítulo 93.
La tensión en la habitación era palpable. Anthony, con su rostro imperturbable, había tomado una decisión que desafiaría los límites de su valentía. La sustancia que recibiría no solo aceleraría su corazón, sino también desencadenaría un dolor insoportable. Pero había dado su consentimiento, consciente de las consecuencias.
Génesis, por su parte, intentaba mantener la calma. Aunque sus nervios la asaltaban, sabía que debía controlar su ritmo cardíaco. Más cuando Gálata se acercó con una bandeja