Capítulo 75.
—La familia creada con la sangre derramada sobre la tierra renació cada vez que cayó. Si debemos morir de la misma manera, solo estarían confirmando nuestra superioridad. —Aarón alzó su copa, acompañado por su hijo mayor, seguido de Joseph, Adrián y cada uno de los presentes en la mesa, incluidos los alemanes que se unieron.
—Nací con la sangre entre mis manos, viví entre ella y caeré por ella. —exclamó Leonardo, con voz firme.
—Somos lo que admiran, temen y buscan, pero jamás vencen. —añadió J