Capítulo 69.
El aspecto de Chase dejó mudos a todos los presentes. Habían visto a hombres masacrados, pero nunca a alguien obligado a vivir con los pies rotos, incapaz siquiera de arrastrarse.
Sus labios, con la piel cayéndose por las quemaduras maltratadas y descuidadas, eran una visión dantesca. Sus costillas, molidas a golpes, no impedían que el español fuera arrastrado con una cadena al cuello, tratado como escoria.
El sitio donde se encontraban era oscuro y húmedo, con paredes de piedra cubiertas con d