Capítulo 64.
En el campo de batalla caótico los fragmentos de cristal crujían bajo los pies de los combatientes, y la sangre manchaba el suelo. Anthony y los monegascos se enfrentaban con una ferocidad despiadada.
Cada uno con heridas mortales.
Jamás un objetivo derribó a un ejecutor. Nunca un hombre había resistido más que segundos frente a uno solo. En la historia del clan renegado de asesinos de esa magnitud, nunca se dijo de una persona que haya asesinado a uno sólo.
En cambio, Anthony Crown le dio pe