78- Mónica
Ya la bomba fue lanzada y todo fue como lo planee, mi padre me tenía una horda de gente de los periódicos y revistas sensacionales listos para destrozar a esa perra malagradecida.
Salí sonriente con Makim de mi lado y nos montamos en una limosina negra que estaba en la entrada, no era la mejor manera, pero sabía que mi padre quería escuchar todo.
—Todo salió de maravilla— le dije a mi padre, recordé que Makim estaba con nosotros y mi padre lo veía curioso —disculpen mis modales, Ma