49- Romina
Estoy un poco nerviosa por salir con el jefe, siento que todos se nos quedan viendo, él va saludando a su paso y yo intento ir detrás de él por la pena que siento de caminar junto con él el jefe, la secretaria se le acerca con cara de pena.
—Disculpe que lo moleste, señor Collins— tiene un par de carpetas en la mano cuando prácticamente se atraviesa frente a su jefe—necesito su firma para autorizar el químico que necesita el Doctor Meyer.
—No molestas, Cristina —le resta importanci