Romina.
Llegué a casa lo más rápido que pude y le llamé a Lola a gritos.
—¿Arreglaste lo que te dije de la maleta de Luciano y la mía?
—Me faltan unas cosas de tu maleta y listo ¿por qué?
—Se adelantó el viaje, salimos hoy —me siento nerviosa por lo que nos avisa la Genoveva Bicth White.
Sería el colmo que yo misma saboteara mi trabajo.
Estando en el avión la azafata nos cambió de puestos de clase turista a clase alta y eso solo pudo haber sido obra de Jacob, cuando mi niño estuvo basta