ROMINA
Al llegar a la oficina de regreso de la agencia de modelos nos encontramos con que había una fila de mujeres en sala de espera, las mujeres comenzaron a cuchichear en cuanto nos vieron, decidimos ignorarlas y seguir nuestro camino, todas las mujeres tenían un formulario en la mano y una carpeta así que supongo que serán las nuevas asistentes de Genoveva.
— Menos mal llegaron —nuestra jefa parecía estresada en verdad.
— ¿Qué necesitas? —le pregunté tranquilamente. Mónica en lo entró vi qu