Mónica
Estaba profundamente dormida cuando escucho mi celular y pienso ignorarlo olímpicamente, pero la mano que rodea mi pecho desnudo se aprieta y gimo inconscientemente.
—Responde, bella puede ser urgente — su voz sale ronca por el sueño, pero a mi cuerpo no puede importarle menos el celular sonando, para calentarse no se necesita más que unas cuantas palabras del nigeriano que está a mi espalda.
Tomé la llamada justo antes de que entrara a buzón y vi que era Romina, ya de por sí es bas