Romina
Estoy sentada en una sala de espera pensando en el sueño tan vivido que tuve con Jacob, aun me atacan ciertos escalofríos cada vez que recuerdo como pasaba su lengua por miel.
Estoy enferma.
Nada justifica esto.
Estuve esperando al menos 10 minutos hasta que la dichosa doctora se dignó en aparecer llamando a los familiares de CC, me levanté como un resorte y noté que el rubio también.
—Me dicen que usted es la representante legal de Carlota Cox — pregunta viéndome a mi—. Señor S