Esa noche puntual Vincenzo llegó a cenar al lugar acordado. El edificio era antiguo, estaba muy deteriorado y la zona era una de las más peligrosas de la ciudad. Él estaba bastante desconcertado al ver el lugar en el que ellas vivían. No le gustaba, no le gustaba nada de nada.
Con el mayor disimulo del que fue capaz ingresó al humilde hogar. No era la falta de lujo el problema sino lo pequeño, descuidado y peligroso que era realmente vivir en ese lugar.
A pesar de esto, ni bien ingresó pudo sen