—¡¿Consejo de administración?!— La voz de Roxana resonó en el restaurante, llena de sorpresa.
Adriana se tapó la cara.
—¡Baja un poco el tono!
Roxana tragó saliva, incrédula.
—¿Te uniste al consejo de administración del Grupo Vargas?
—Así es.
—¿Cuántas acciones tienes?
—Menos del uno por ciento.
—Ah... menos del uno por ciento...
—Debería valer varios miles de millones en el mercado— dijo Adriana.
Roxana parpadeó y luego, en un instante, se encogió en su asiento, con una expresión de dolor y a