Omar iba vestido de traje, con un largo abrigo negro sobre él. Al ver que Adriana estaba rodeada, frunció el ceño. Se quitó el abrigo y se lo entregó despreocupadamente a Ernesto antes de acercarse a ella. Los cotilleos de los alrededores cesaron en cuanto llegó.
El imponente porte de la señora Ortega se vio eclipsado al instante por su presencia. Por su expresión, era evidente que estaba nerviosa. En ese momento, Jessica se acercó y le contó lo sucedido. Luego miró a Adriana y dijo con desagrad