Después de que se revelara el asunto de los Cruz, todo estaba demasiado tranquilo. Adriana estuvo muy cautelosa durante varios días en el trabajo, temiendo que un grupo de personas pudiera secuestrarla. Incluso con Roxana, insistió en varias ocasiones. Curiosamente, Alejandra no mostró ninguna intención de intervenir.
Ella, junto con Helena y otros, trabajaron horas extras en la obra de teatro. Gracias al respaldo del departamento de publicidad, el público no tenía que preocuparse temporalmente.