POV Killian
El pasillo del hospital parecía interminable. Las luces blancas, el frío cortante del aire acondicionado y el olor a alcohol solo reforzaban la sensación de vacío.
Estaba sentado, con los codos apoyados en las rodillas, la cabeza baja, intentando domar la furia que latía en mi pecho.
Amara dormía, vencida por el efecto de los medicamentos, después de haber estado a punto de escaparse de mí otra vez. Cada vez que cerraba los ojos, la imagen de ella desmayándose delante de todos volví