Punto de vista de Amelia
Esperé a que me dijera que me quedara afuera, pero no lo hizo.
En cambio, empujó la puerta y fue entonces cuando la vi.
Por un segundo, todo lo que pude pensar fue…
Guau.
Se veía como el tipo de mujer a la que la gente no podía evitar mirar. El tipo que hacía girar las cabezas en el segundo en que entraba en una habitación.
Su piel era impecable, casi resplandeciente bajo las luces de la oficina. El cabello oscuro y sedoso caía ordenadamente sobre sus hombros y, incluso