El banco, al ver que la familia Guzmán tenía insuficiencia de fondos, quiso que Carlos hipotecara el proyecto para obtener de esta forma el préstamo. Pero él no estaba dispuesto a arriesgar todo el proyecto solo por los pagos finales.
Lo veía tan preocupado que apenas podía comer, aunque insistía en que yo comiera más. Pensé que sería la última vez que lo ayudaría.
Había salvado la vida del presidente de la familia Medina una vez, cuando un coche a toda velocidad iba a atropellarlo. Corrí desesp