En el otro lado, el teléfono de alguien vibró y él atendió malhumorado.
—Señor... la señora se está divirtiendo con sus amigas. No se preocupe, está a salvo —una voz profunda informó por teléfono y Chris se relajó visiblemente.
—Está bien. Vigílala. Si algo le sucede, tendrás que responder ante mí —dijo Chris y cortó la línea.
—¡Ya! Hombre, ¿estás espiando a tu esposa ahora? —Jayden preguntó con incredulidad—. ¿No es un comportamiento obsesivo?
—No, no lo soy. Le ordené a uno de mis guardae