Por la mañana, Rocío tenía la pierna sobre el torso de Chris y su brazo abrazaba su pecho con fuerza. Además, su cabeza descansaba sobre su pecho haciéndola prácticamente tener la mitad de su cuerpo encima de él.
Chris se había despertado un poco antes y vio esta escena. El calor que irradiaba el cuerpo de Rocío a través de la fina tela de su pijama hizo que su vara comenzara a endurecerse hasta quedar firme como una roca dura.
A pesar de la incomodidad de no tener su tan deseada liberación, Ch