A la mañana siguiente ellos se levantaron temprano para bajar al piso subterráneo vistiendo ropa deportiva, se ejercitaron por una hora y volvieron a subir para desayunar algo y luego vestirse para ir a trabajar. Se pasó por la habitación de su hija encontrándola vestida y preparada para ir a casa de sus abuelos, como solía llamarlos. Ciara se sentía alejada de su hija al estar más ocupada, pero Elanna parecía estar conforme y adaptada a su ausencia. Pese a eso, no dejaba de amarla y verla como