Ciara
Despedimos a Amy en la puerta, quien volvió a recordarme la hora por la que pasarían mañana a recogernos. Cuando se cerró la puerta lo vi hacer una mueca y encaminarse al bar, la situación con su hermana fue un poco tensa, decidí no molestarlo y darle su espacio como muchas veces él hacia conmigo.
Tomé a Elanna de la mano y caminamos escaleras arriba, bostezaba del cansancio, sus ojitos se cerraban a cada minuto mientras le daba el baño nocturno.
—¿Quieres que te lea un cuento?
Ella ne