Ciara
El jardín de los Lambsdorff se volvió una maravilla cuando este se iluminó, el ambiente era bastante ligero, no hicieron preguntas incómodas sino solo a preguntar cómo había sido nuestro día.
Cuando sirvieron las comida Amy trajo a Elanna a la mesa, cuando llamé a mi hija para sentarla en mi regazo Aksel se me adelantó y la sentó en el suyo.
—Lo haré yo —lo dijo solo para mi, asentí con agradecimiento, era muy difícil poder hacerlo con una sola mano. Internamente agradecí que la comida