Mundo ficciónIniciar sesiónNavy se apartó un poco sin soltarla, subió una de sus manos hasta el rostro de ella y, con la delicadeza propia de un padre que acaricia a su hija, examinó las heridas. Apoyando con suavidad las yemas de sus dedos en ellas, recorrió con lentitud el largo de la marca.
—Déjame verte —dijo mientras se acercaba para observar mejor.







