69 - Quiero que lo atrapen.
KERIANNE BACAB.
Todo era aterrador. No teníamos idea de donde podría estar Arturo, pero cuando dimos, con su bendito paradero, grite al cielo un agradecimiento extenso, y me preparé para ir a rescatarlo.
No iban a detenerme. Mis hombres ya estaban al mando, y Natalie ya había encontrado la forma de cuidarme la espalda, porque sabía que no me quedaría encerrada a esperar.
Cuando supimos que estaba en la mansión Brusquetti, quedamos sorprendidos; pues no había rastros de que alguien viva allí,