Mundo de ficçãoIniciar sessãoMariana entró en el cuarto de cambios para dar las indicaciones correspondientes puesto que aquella noche era especial; una nueva bailarina se unía al club.
—Primero salen las muchachas y después te toca a ti —ordenó Mariana.
—Entendido —respondió ella.
Amelia sintió que un nudo le cortó la respiración. Era como en los viejos tiempos esperar su turno y danzar para un público, pero tambi







