El cielo anaranjado de la tarde daba paso al azul profundo de la noche mientras Helen caminaba hacia el estacionamiento de la empresa, sujetando el bolso con fuerza, sus tacones resonando en el pasillo pulido. Había sobrevivido al otro día en la oficina. Sobrevivido… con mucho esfuerzo. Cada vez que cerraba los ojos, el recuerdo del cuerpo de Ethan aparecía frente a ella. Aquellos hombros anchos, la mirada ronca de la mañana, la voz todavía embriagada de sueño llamándola con ese maldito apodo c