Claro que eso fue desagradable escuchar eso pero si me dejó llevar por la rabia con sus provocaciones solo caeré como una tonta y quedaré en ridículo frente a todos, claro, si es que salgo viva de aquí.
—Es hora de cobrar una cuenta pendiente.
—¿De que diablos hablas?
—Sabia que no podíamos confiar en ti.
—Yo solo lo hice por su bien y el de todos, y eso te incluye.
Frunzo el ceño porque es una estupidez lo que está a diciendo. Prestarle atención sería un error. Ash, ni siquiera sé porque