Violet se miró al espejo después de haberse preparado, y se sorprendió al ver su reflejo. Su rostro estaba naturalmente maquillado, pero aún así se veía tan linda. La transformación era notable; el trabajo de Emma había dado sus frutos, y la satisfacción de su amiga se reflejaba en su sonrisa.
—Emma, esto es... me encanta —exclamó Violet, abrazando a la joven con entusiasmo, quien le devolvió el gesto con el mismo fervor—. Gracias, en serio.
Emma hizo un mohín, restándole importancia a su destr