"Perdón. ¿Qué dijiste?", Kate chilló, sus ojos de caramelo abultados, mientras su boca colgaba abierta en shock.
"Dije... cásate conmigo". Su voz era un susurro, ronco y crudo, mientras pasaba el pulgar por su mejilla. "No puedo vivir sin ti. Apenas pude pasar una noche, sin ti. Me haces sentir cosas que no he sentido antes. Me haces querer ser una mejor persona. Me haces querer ser marido y padre, alguien responsable, y no vivir del dinero de mi maldito padre". Respiró hondo, con la voz vacil