“Lo siento”, suspiró ella, tratando de evitar su mirada. “Yo... venía a buscar mis cosas”.
Enarcando las cejas, con la incredulidad grabada en sus rasgos severos, Colton negó con la cabeza. “Pareces cagada de miedo. ¿Qué está pasando, Kate?”.
“Nada”.
“¿Te parezco un puto estúpido?”, él espetó, la irritación mordía cada palabra. “Eres tan jodidamente frustrante. Me ofrezco a ayudarte y en lugar de aceptarlo, sigues haciéndome enojar”.
Pasando los dedos por su cabello, Kate dejó escapar un sus