Amora hoy fue a trabajar satisfecha, hubo momentos en los que no tomó café en la cama así.
Ella ya había ganado, pero Timoty nunca había hecho la comida, siempre la compraba y ella sólo ganaba cuando él se excedía con ella.
Amora estaba feliz porque le dieron este desayuno y no tuvo que pagar nada por ello.
Sólo unas gotas de su sangre que ella misma se ofreció.
Nada más abrir el atelier Amora empezó a terminar algunos vestidos.
Amora hoy estaba feliz, quería hacer algo diferente para promocio