La pareja entró al edificio tomados de las manos y, aunque Jolie quería puntualizar ese hecho que la tenía con el corazón latiéndole con demasiada violencia y los nervios a flor de piel, no quiso arruinar el momento por lo que se vio guardando silencio, disfrutando del tacto de sus palmas juntas, del calor que emitían y de la fuerza con la que él la sujetaba y se afianzaba a ella, como si tuviese miedo a soltarla y él terminara de caer.
Aunque le molestó el hecho de que el alcohol era una adicc