*~~ Punto de vista de Dina ~~*
El baño era un torbellino, el vapor tan denso que, mezclado con nuestro sudor, me hacía sentir como si me ahogara.
¡Oh, Dios! ¡Es tan dulce! Sentía cada nervio de mi cuerpo tensado, al borde del colapso, un límite que jamás pensé que podría alcanzar.
Podría tenerlo para siempre y sin parar; mi deseo por él parecía no tener fin.
Me penetraba el ano con su gran pene, con embestidas rítmicas, su dedo entrando y saliendo de mi coño mojado, resbaladizo y rápido, hacien