Al llegar a su residencia principal, Vladimir llamó al encargado de su seguridad, Marck le dice que no tuvieron la culpa, pero Vladimir le ordeno en un grito furioso que obedezca su orden. Marck sale y minutos después regresa con el jefe de su seguridad quien estaba nervioso y asustado.
—¿Cuál es tu trabajo aquí? —preguntó Vladimir mientras prepara su arma
—Y–Yo… señor. —dijo el hombre sin poder sostener la mirada de su jefe al ser tan asesina con solo verlo a los ojos, observa su mascara hacié