—¿Entonces a tus diez años construiste una pequeña casa? — dijo él después de que Sofía le respondiera a su pregunta de porque había escogido la carrera de arquitectura.
—No lo hice sola, obtuve ayuda de mi padre.
—Pero tú la diseñaste— Sofía se encogió de hombros.
—¿Tienes otra cosa que hayas diseñado?
—Ya fuiste a la azotea del edifico donde trabajas?
—No, ¿Por qué?
—Entonces ve y me dice que te parece
—¿Y porque no vamos y me lo muestras tú misma?
—¿Ahora?
—Sí—
—No, ya es muy tarde.
—Mañana,