Mundo ficciónIniciar sesión—De acuerdo— dijo Ezio levantando ambas manos en señal de rendición. Y Sofía se lo agradeció aún no estaba preparada para tolerar la cercanía de otro hombre que no fuera su amado o su familia. Su amigo los invitó a pasar.
Atravesaron todo el salón y no se detuvieron en ninguna de las mesas, salieron por una puerta y estaban nuevamente al aire libre caminaron por un sendero iluminado por pequeñas lámparas







